CON ESE CINE, MEJOR VER TELEVISIÓN

Hay un acuerdo artístico e industrial: el 2008 fue el año del peor cine colombiano. Poco público, malas historias y nada de oficio cinematográfico.

Lo más cínico es la disculpa para tanta mediocridad, que “hay malas películas porque son televisivas”. ¿Será cierto?

En el cine colombiano del 2008 no hubo una película con contundencia en historia, personajes, estilo visual, concepto artístico y público. Apenas pasan el año Perro come perro, por búsqueda de autor, Paraíso travel, por público, Yo soy otro, por ensayo; por premiada PVC1 y, por técnica, La milagrosa. Nada queda para la memoria cultural o industrial.

El desasosiego llega en películas como Entre sábanas, Juana tenía el pelo de oro, El ángel del acordeón, Adiós a Ana Elisa, Helena, Nochebuena, Ni te cases, ni te embarques. Malas historias, pésimas en personajes, caricaturescas en actuación, pérdidas en ritmo, ausencia de visualidades, obviedad de tono y nada de impacto. Hay carencia de mensaje y falta de oficio en los guiones; historias obvias sin matices, personajes caricatura, chiste fácil. Peor aún no se sabe contar con la cámara, narrar con la luz, profundizar con el sonido. Ni historias, ni mensaje, ni oficio. Mal cine y punto.

A pesar de hacer malas películas en todos los análisis le echan la culpa a la televisión. “Son malas películas porque imitan a la televisión”, dicen. Perdón, estas obras audiovisuales no están hechas siguiendo los modos de contar del relato televisivo, es más no tendrían ningún rating si se hubiesen pasado por tevé.

Por favor, hay que reconocer que la mayor parte del cine colombiano es mediocre, sin oficio, sin historias, sin nada que decir y sin mundo. Y eso no es culpa de la televisión. Es más, en el 2008 hubo mejor televisión que cine; solo hay que mirar El Cartel, El último matrimonio feliz y Mujeres asesinas. Y esto para no citar que hoy se hace mejor televisión que cine en el mundo entero, sino miren series tan alucinantes como Weeds y Six Feet Under entre otras.

El Fondo Cinematográfico Colombiano debería dejar de “dar dinero” a proyectos mediocres. Hacemos malas películas porque nos falta oficio y mundo; por eso antes de tomar la pose de director de cine, hay que tener qué decir y practicar con rigor el oficio. Una alternativa sería hacer primero telefilms, obras en estilo cinematográfico para televisión. Son más baratas, permiten aprender, tienen una ventana masiva. Y como nos gusta copiar, los telefilms están de moda en Europa. Por ahora, con ese cine nacional, mejor nos quedamos con la televisión que tenemos.

Explore posts in the same categories: Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: